Estás revisando el borrador del convenio con la sensación de que la cifra de la pensión no encaja. Te hablan de una cantidad “habitual”, pero el sueldo cambia, hay dos hijos y tú asumes casi todos los gastos del día a día. Firmar así puede dejarte pagando el desequilibrio durante años.
La pensión alimenticia en 2026 no se fija con una tabla única, sino valorando ingresos de ambos progenitores, número de hijos, custodia, gastos ordinarios y circunstancias especiales. Las tablas CGPJ orientan, pero no deciden por sí solas. Aquí verás los métodos de cálculo de la pensión alimenticia en 2026 , con ejemplos reales, casos de autónomos y cuándo pedir revisión o actualización por IPC.
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Cuánto paga el sueldo y cuántos hijos
La forma más útil de entender el cálculo es mirar tres چیزas a la vez: cuánto entra cada mes, cuántos hijos hay y qué gastos ordinarios soporta cada progenitor. En España, el juez no parte de una cifra mágica, sino del principio de proporcionalidad , que significa repartir el coste de los hijos según la capacidad económica de cada uno.
Los métodos para calcular la pensión alimenticia en España suelen apoyarse en las tablas orientadoras del Consejo General del Poder Judicial, pero esas tablas no sustituyen el caso real. Lo que omiten la mayoría de guías sobre este punto es que dos familias con el mismo sueldo pueden acabar con importes distintos si una paga alquiler alto, si hay otro hijo a cargo o si el menor tiene gastos extra regulares.
Regla base: ingresos y necesidades
El cálculo de la pensión alimenticia en España empieza por los ingresos netos , no por el salario bruto. Neto quiere decir lo que de verdad queda en la cuenta, después de IRPF y cotizaciones; piensa en ello como el dinero que realmente puedes usar, no el que sale en la nómina grande.
También se miran los gastos ordinarios , que son los previsibles del día a día: comida, ropa, colegio, material escolar, transporte normal y parte de la vivienda. Si un niño vive contigo la mayor parte del tiempo, muchos de esos gastos ya los asumes tú en especie, como comida o luz, aunque no aparezcan en una lista aparte.
Tabla CGPJ: orientación, no sentencia
Las tablas del CGPJ sirven para aproximar una cifra, no para cerrar el debate. Son una guía práctica, parecida a una regla de cocina: ayuda a no empezar de cero, pero no sustituye mirar los ingredientes que tienes delante.
El Tribunal Supremo y los Juzgados de Familia insisten en que la cifra debe ser coherente con la realidad económica y con el interés del menor. Por eso una pensión puede apartarse de la tabla si hay hipoteca muy alta, gastos médicos continuos o ingresos inestables.
Ingresos netos del progenitor obligado
1 hijo
2 hijos
3 hijos
1.200 a 1.400 €
180 a 260 €
260 a 360 €
330 a 450 €
1.500 a 1.800 €
220 a 320 €
320 a 430 €
420 a 560 €
2.000 a 2.500 €
280 a 420 €
400 a 560 €
520 a 700 €
Un hijo y salario medio
Un caso habitual: salario neto de 1.500 euros, un hijo y custodia monoparental. En muchas resoluciones, la pensión puede moverse entre 220 y 320 euros al mes si no hay cargas extraordinarias ni desequilibrios raros.
Dos hijos y salario alto
Con 2.300 euros netos y dos hijos, la franja suele subir con fuerza, pero no se duplica por dos. Lo normal es que el coste adicional del segundo menor sea algo menor que el primero, porque algunos gastos se comparten, como vivienda, luz o parte del transporte.
Tres hijos y renta ajustada
Con tres hijos y una renta neta de 1.350 euros, el juzgado suele mirar con lupa la capacidad real del obligado. Si el pago deja a esa persona sin cubrir sus propios mínimos básicos, la cifra puede moderarse, pero nunca desaparecer sin más si hay recursos reales.
Los ejemplos numéricos ayudan a ver que las tablas CGPJ son solo una referencia orientativa y que la proporcionalidad cambia según la familia. Con 1.200 euros netos y un hijo en custodia monoparental, la pensión puede situarse en torno a 180-260 euros; con dos hijos, en 260-360 euros. Si el salario sube a 2.300 euros netos y hay dos hijos, la horquilla puede moverse aproximadamente entre 400 y 560 euros, pero no porque se duplique el coste, sino porque parte de los gastos se comparten.
En custodia compartida, un caso con ingresos desiguales puede mantener una pensión aunque el tiempo esté repartido al 50 %, sobre todo si uno de los progenitores soporta más vivienda, alimentación o transporte diario.
Cuando hay custodia compartida
La custodia compartida no borra la pensión alimenticia. Si los ingresos son parecidos y los gastos están muy repartidos, puede no haber pago mensual, pero si hay desequilibrio económico sí puede fijarse una cantidad a favor de quien gana menos o soporta más coste directo.
El artículo 93 del Código Civil y la práctica de los Juzgados de Familia dejan claro que la clave no es solo el tiempo con cada hijo. También importa quién paga comedor, extraescolares, ropa de temporada, material escolar y desplazamientos largos. Esa parte suele quedarse fuera de las explicaciones simples que circulan por internet.
Custodia 50/50 no siempre iguala
En una custodia al 50%, cada progenitor puede tener gastos parecidos durante los días de convivencia. Pero si uno cobra 900 euros más al mes, el reparto económico no es realmente simétrico aunque el calendario lo parezca.
Vivienda y gastos desiguales
La vivienda familiar pesa mucho en el cálculo. Si uno de los dos se queda en la casa con los hijos y el otro asume otra vivienda, el coste mensual real cambia mucho, y eso se refleja en la pensión o en otras cargas.
Pensión aunque haya dos casas
Sí, puede haber pensión con dos domicilios si los ingresos no son parejos o si uno de los progenitores soporta más gastos fijos que el otro. En la práctica, esto evita que el hijo viva dos realidades económicas muy distintas entre casa y casa.
Autónomos, variables y dinero en b
Cuando hay autónomos, sueldos variables o ingresos no declarados, el cálculo no puede depender de una sola nómina. Hay que mirar medias de varios meses, declaraciones fiscales, movimientos bancarios y, si hace falta, indicios de capacidad económica real.
En la práctica, muchas resoluciones trabajan con medias de 6 a 12 meses, y a veces con más tiempo si el negocio tiene altibajos fuertes. Eso permite ver la foto completa, no solo una esquina de la foto.
Pruebas que sí sirven
Sirven las declaraciones a Hacienda, los movimientos de cuenta, los contratos, los recibos y las transferencias regulares. También ayuda cualquier dato que muestre ingresos estables, como cobros repetidos o pagos periódicos a proveedores.
Lo que pasa con el dinero en b
El dinero en B complica todo, porque no aparece completo en la nómina ni en la declaración. Aun así, puede acreditarse por gastos de vida incoherentes con los ingresos declarados, ingresos en efectivo o movimientos bancarios que no cuadran.
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Cambios, IPC y errores al firmar
La pensión de alimentos no se congela para siempre. Puede actualizarse por IPC, si el convenio o la sentencia lo prevén, o revisarse por modificación de medidas si cambian de verdad los ingresos, la custodia o las necesidades del menor.
El ajuste anual de la pensión alimenticia evita que la cifra pierda valor con el paso del tiempo. Si no se pacta o no se ejecuta bien, los 250 euros de hoy pueden valer bastante menos dentro de 12 meses.
IPC: cuándo actualizar
La actualización por IPC suele aplicarse una vez al año, normalmente con el dato que marque el convenio o la resolución. Es como recalibrar una báscula: no cambia la comida, pero sí evita que la cifra se despegue de la realidad.
Modificación de medidas
La modificación de medidas sirve cuando la situación cambia de forma clara y estable. Un despido, una bajada de ingresos mantenida, una mejora fuerte del salario o un cambio de custodia pueden justificarla.
Errores que dejan a la madre desprotegida
Firmar sin mirar la actualización por IPC es un error muy común. También lo es aceptar una cifra baja porque el otro “ahora está mal”, sin poner por escrito cómo se revisará cuando mejore.
Otro fallo frecuente es mezclar pensión alimenticia con gastos extraordinarios y vivienda familiar. Esa mezcla crea acuerdos confusos, como si metieras en la misma caja la compra del mes, las gafas del niño y el alquiler.
La actualización por IPC suele ser uno de los puntos más olvidados al firmar un convenio regulador, y luego es donde aparecen más conflictos. Si la sentencia o el convenio dicen que la pensión se actualiza cada año, lo habitual es revisar la renta con el índice acumulado de los últimos 12 meses y aplicar la subida sobre la cuantía base, no sobre importes antiguos o pendientes. Por ejemplo, una pensión de 300 euros con un IPC del 3 % pasaría a 309 euros mensuales.
Si el convenio no prevé actualización, la cantidad no se revisa automáticamente y puede perder poder adquisitivo con el tiempo, algo que los Juzgados de Familia suelen tener muy presente cuando hay menores de por medio.
Conviene distinguir bien entre gastos ordinarios y gastos extraordinarios , porque no se pagan igual ni se deciden del mismo modo. Los ordinarios son los previsibles y habituales: comida, ropa, transporte diario, material escolar corriente o una parte de la vivienda. Los extraordinarios, en cambio, son los no periódicos o imprevisibles, como una ortodoncia, gafas, una intervención médica no cubierta o una actividad escolar excepcional. En muchos convenios se fija que los ordinarios quedan cubiertos por la pensión alimenticia y que los extraordinarios se abonan al 50 % o según la capacidad de cada progenitor.
Esta diferencia evita discusiones frecuentes sobre si un gasto concreto entra o no en la mensualidad.
Resuelve tus dudas
¿Cómo se calcula la pensión de alimentos?
Se calcula con ingresos netos, número de hijos, custodia y gastos ordinarios del menor. Las tablas del CGPJ orientan, pero no fijan la cifra por sí solas.
¿Qué se toma en cuenta para calcular la pensión?
Se toma en cuenta la capacidad económica de ambos progenitores, las necesidades reales del menor y la forma en que ya se pagan vivienda, comida y colegio. Si hay gastos médicos o educativos estables, también pesan.
¿Cuánto se paga por cada hijo en un divorcio?
No hay una cantidad fija por hijo en España. Con sueldos netos de 1.200 a 2.500 euros, la horquilla suele moverse mucho según haya uno, dos o tres hijos y según la custodia.
¿Qué debe valorar el juez para fijar la pensión?
Debe valorar ingresos, cargas, gastos ordinarios, custodia y cualquier gasto regular del menor. Si falta documentación, puede apoyarse en pruebas indirectas y en criterios de proporcionalidad.
¿Puedo pedir revisión si cambia el sueldo?
Sí, si el cambio es real, estable y importante. Un despido, una subida fuerte o la aparición de nuevos gastos del menor pueden justificar una modificación de medidas.
¿La custodia compartida evita pagar pensión?
No siempre. Si hay diferencia clara de ingresos o gastos desiguales entre casas, puede mantenerse una pensión aunque el reparto de tiempos sea igual.
¿Cómo se calcula la manutención por hijo con ingresos variables?
Se calcula con medias de varios meses, no con un solo cobro. En autónomos, lo normal es mirar declaraciones, extractos y facturación para ver la capacidad real.
¿Hay calculadora de pensión alimenticia online?
Sirven como aproximación, pero no como cifra final. Si hay custodia compartida, autónomos o hijos con gastos especiales, una calculadora simple suele quedarse corta.
Qué hacer antes de firmar el convenio
La mejor forma de evitar una pensión injusta es revisar tres cosas: ingresos netos reales, gastos ordinarios de los hijos y sistema de custodia. Si alguna de esas piezas falta, el cálculo de pensión alimenticia en España queda incompleto y puede perjudicarte durante años.
En la práctica, un convenio bien armado protege mejor que una cifra rápida sacada de una calculadora pensión alimenticia online. Si el acuerdo deja claro el pago mensual, la actualización por IPC y la revisión por cambio de circunstancias, tendrás más margen para defenderte sin empezar otra pelea desde cero.
No aceptes una cifra solo porque parece baja o cómoda. Si no distingue entre alimentos, gastos extraordinarios y vivienda, puede dejarte pagando más de lo justo o recibiendo menos de lo necesario para tus hijos.